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Mis veggie-burguers favoritas 1; Burguers de soja texturizada!

Aquí estoy de vuelta! Arrastrando todavía mi gastritis y un panadizo (cómo duelen jolín!) , pero dispuesta a seguir ofreciéndoos ideas! Hoy os dejo el primer capítulo de mis burguers vegetas favoritas, algunas serán veganas y otras vegetarianas O-L, cada un@ que aproveche las que más le vayan en función de su estilo de vida!

Las que comparto hoy son veganas y su ingrediente principal es la soja texturizada fina. Os dejo las cantidades para unas 4-6 burguers, ahí va:

Ingredientes

-Un vaso de soja texturizada fina

-Chorrito de salsa de soja

-Un trocito de pimiento rojo

-Cebolleta

-2 cucharadas de harina

-comino molido

Elaboración

Ponemos a remojar la soja texturizada fina en un bol o plato hondo junto con un vaso de agua caliente (nunca le echo más, sino es un engorro andar escurriendo y tendremos que echarle más harina para compactar) y un chorro de salsa de soja. Removemos para que toda la soja se empape con el agua y la salsa.

Mientras la soja se va reblandeciendo (unos 10 o 15 minutos), podemos ir picando bien finito el pimiento rojo (necesitaremos 1/4 o menos) y la cebolleta (media o algo menos).

Ahora, añadimos los vegetales bien cortaditos y una cucharadita de comino molido a la mezcla de soja texturizada. Removemos para que se mezcle bien y añadimos las 2 cucharadas de harina. Si veis que todavía no podeis manejar bien la masa, añadid un poco más de harina sin pasaros!

Formamos bolas con forma de burguer, freir y listo! Una receta supersencilla y sabrosa que espero que os guste!

Imagen

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Croquetas de mijo y champis! La receta definitiva!

Después de mucho tiempo haciendo diferentes tipos de croquetas de mijo, me parece que al fin he dado con mi receta definitiva! Muy sencilla y nutritiva. Las croquetas de mijo tienen un plus de interés, ya que el mijo hace las veces de la bechamel. Con esto conseguimos una receta final sabrosa, menos calórica y , lo más importante, mucho más nutritiva!

Además es una receta muy económica, ideal para comer bien en estos tiempos de crisis! Que no se resienta nuestra salud y buen comer porque todo vaya del revés!

Qué necesitaremos?

Mijo (cada vez es más sencillo encontrarlo en herbolarios y tiendas varias). La proporción de cocción para el mijo que yo uso es, 250 gramos de mijo en 600 ml de agua (ir añadiendo si se va quedando seco, pero muy poco a poco). La verdad es que se cuece enseguida! Yo lavo antes de cocer todos los cereales en un escurridor, lo que también ayuda a la cocción!

Cebolleta 

Unas pocas setas o champis

Sal y Pimienta

Harina de garbanzo

Queso rallado (optativo). En este caso no se lo puse, tampoco perejil picado que también es opcional.

ELABORACIÓN 

1.Cocemos el mijo en un cazo. Una vez esté blandito (a los 15 minutos aproximadamente), lo tapamos y lo dejamos reposar y enfriar al menos otros 15 minutos.

2.Mientras dejamos que el mijo repose, picamos muy finita la cebolleta (a gusto, podeis usar media o una dependiendo del tamaño). También vamos troceando finas nuestras setas, yo usé champiñones y quedan geniales. Primero podeis cortarlos en tiras y luego en daditos. Los trocitos de champi serán los “tropezones” de nuestras super-croquetas veganas!

3. Salteamos la cebolla y los champis con poco aceite. Dejamos que se hagan bien a fuego medio-bajo y por supuesto, los sazonamos. Una vez hechos, reservamos y dejamos enfriar.

4. Aqui viene el truco del almendruco! Yo al principio trituraba el mijo con el tenedor o lo dejaba prácticamente entero (pero muy cocinado) y siempre me daban la lata las croques a la hora de freirlas! Así que me decidí a pasar el mijo por la batidora y para mi es la solución definitiva! Si queda muy “mazacote” siempre podeis añadirle un poco de agua o leche vegetal, pero a mi no me ha hecho falta porque el salteado de cebollita y champis ya le aporta jugosidad. Es importante que sazoneis la masa de mijo y la probeis, será el sabor predominante de vuestra receta. Este es el momento!

5.Añadimos la cebolla y los champis a la masa de mijo y, sin miedo, nos remangamos y amasamos con las manos todo para que queden bien repartidos nuestros tropezones de seta!

6. Formamos las croquetas (no muy grandes), y rebozamos ligeramente en harina de garbanzo! La harina de garbanzo es un imprescindible en la cocina vegetariana, un básico que os recomiendo a todxs tener en vuestras despensas! Ver receta Tortilla sin huevo

7.Freimos y listas para comer!

croquetas veganasPara acompañar: Ensaladita, arroz blanco, legumbres salteadas o en ensalada!

Muy ricas, sencillas y nutritivas! Un acierto para comensales no vegetas o para lxs más peques de la casa! Espero que os guste mi versión de croquetas de mijo! Ñam!

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Calabacines riconudos, una delicia que os hará pecar fuera de temporada!

Esta receta me la descubrió mi grandísima amiga Monchi, así que debería llamarse “Calabacines Monchi”. Muuuuy sencilla de hacer y una verdadera delicia, una vez la probéis no podréis pasar sin cocinarla durante demasiado tiempo!

Ingredientes ( para dos comensales hambrientos)

1 calabacin mediano

1-2 dientes de ajo (según gustos)

100 g de tomates cherry

Tomate frito

Queso rallado ( o sustituto, yo siempre la he hecho con queso, pero creo que quedaría bien igualmente sin él o sustituyendo por levadura de cerveza o similar)

pan

aceite de oliva virgen

sal

pimienta

Allá vamos!

 

Paso 1

Paso 2

Paso 3

Paso 4

Paso 5

Paso6

Paso7

Paso 8

Os aseguro que con esta receta se podría “convertir” a más de una/un carnívor@! Probad y ya me contareis! ÑAAAAAM!

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Tortilla sin huevo!!! … y noches al raso!!! JEJEJE

Mi primera tortilla hecha sin huevo!!! Y ha quedado de rechupete!!! Para los no-iniciados…os preguntaréis, tortilla sin huevo? de qué va esto?
La tortilla de patatas sin huevo puede hacerse con distintos tipos de “sustitutivos”…un producto llamado “No egg” (que no sé ni de qué va, la verdad… me suena poco natural y por eso voy pasando), distintos tipo de harinas, etc. Pero la forma más común es la de sustituir el huevo por harina de garbanzos. La verdad, yo misma no me acababa de fiar, pero teniendo en cuenta que me iba de camping con el nene y que ya estamos introducidos de sobra en el mundo vegetarianismo-veganismo… me pareció una ocasión idónea para experimentar.
Antes de nada, me gustaría agradecer desde aquí los últimos maravillosos findes; algunos en cabañita de madera,  otros en acampada libre  (simplemente tú, yo y  las estrellas) , otros en conciertos punkeros (y los que vendrán) … pero siempre en  buena compañía y comiendo esta tortilla, que en verdad, he ido perfeccionando y cada vez queda mejor !!! En Estivella nos sentíamos afortunados sólo por el hecho de ser los únicos de camping con una tortilla tan cojonuda!!! JAJAJA, qué frikis!!!
Aproximandoos la sabiduría,  adquirida a base de leer varias recetas y consejos en foros… me gustaría colgar mi propia receta. Tal como yo la llevé a cabo y que resultó ser un exitazo!!! Espero que os guste tanto como a nosotros!!! Pasaos y contáis!!!
Tortilla de patatas (elaborada con harina de garbanzos)
Ingredientes para 4 comensales hambrientos
2 Patatas hermosas
1/2 Calabacín
1/ 2 Cebolla o más
1 Tomate
1/2 paquete de tofu natural
Harina de garbanzos
Leche/ Agua
Vinagre (imprescindible, incluso para aquellos no partidarios)
Aceite y sal
Elaboración:
1º Freímos las patatas (cortadas en lascas), la cebolla y el medio calabacín en aceite abundante. Siguiendo el orden clásico y echando el calabacín hacia el final. Yo lo dejé bastante rato. Es importante salar bien la mezcla.
2ºDesmenuzar el tofu con un tenedor y reservar
3ºCortar el tomate en daditos y reservar
4º En un bol vertemos leche de soja, más o menos la misma cantidad (a la vista) que fuesemos a utilizar si se tratase de huevo. Añadimos 4-5 cucharadas de harina de garbanzo (la textura que debemos conseguir será un poco más espesa que la que conseguiríamos con el huevo batido), sal y….MUY IMPORTANTE!… me parece un “truco” imprescindible para la receta en cuestión…añadimos 2 cucharadas de vinagre. Batimos con un tenedor.
5º Añadimos a la mezcla el tofu desmigado y el tomate en cuadraditos
6º Una vez que la fritada de patatas, calabacín y cebolla esté doradita, la vertemos en la mezcla de harina de garbanzos y removemos.
7º Colocamos la sartén al fuego con poco aceite. Echamos la mezcla tortillera en la sartén y…OTRO TRUCO IMPRESCINDIBLE!!!, NO actuamos como con la tortilla típica, dejando que se cuaje y ála! Debemos dejar que la mezcla se haga, removiendo de vez en cuando, como si estuviesemos haciendo un revuelto. Así conseguiremos que la harina se cocine, estará mucho más sabrosa y será mucho más ligera. Id probando. Cuando tenga el ya característico sabor a tortilla, y no harinoso, es el momento de dejar de remover y dejar que se cuaje
8ºDorar por un lado. Dar la vuelta. Dorar por el otro y ya está la tortilla hecha. Otro aspecto muy importante a tener en cuenta es que debemos dejarla enfriar antes de consumir si no queremos que se nos deshaga, pero,  hacedme caso!  el resultado es muy positivo y muy práctico cuando se trata de desplazar nuestra gastronomía a un sitio al aire libre, donde no dispondremos de neveras o similar. Aguanta perfectamente unos 2 días sin refrigerar y sigue igual de buena (sin refrigerar pero no al puro sol, en un sitio sombreado! ). Probadla!!! 5 Estrellas!!!

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Planifica tus menús…

Ataca a la crisis desde el supermercado! 
Yo antes, prácticamente, ni hacía  lista de la compra… en esos años de  facultad, en los que estás más   pendiente de los horarios y las  fiestas… cogía del supermercado lo  que me apetecía, más que lo que  necesitaba. En la despensa   universitaria no falta la pasta y el  arroz, las croquetas y la pizza  margarita, yogures y tuppers de la  “mamma”. Fue más o menos en aquel entonces, cuando me empecé a dar cuenta de la necesidad de controlar más mi alimentación. Y el problema no era únicamente la cesta de la compra;  las salidas, comidas rápidas y desayunos con donuts… tampoco ayudaban!
Entonces el resultado suele ser… gran facilidad para contagiarse de gripes y catarros, y que no sé sabe cómo… la ropa del veranito pasado ya no te va!
Sin embargo, y sobre todo, al convertirse al vegetarianismo resulta imprescindible planificar lo que comes, no como una obsesión, si no como apoyo a tu propio organismo.De todos modos, esta medida no resulta únicamente útil para aquellos que hemos “renunciado” a la carne. Como administradora de una economía doméstica, me he dado cuenta de que comprar con lista de la compra, ayuda! pero, planificar y comprar según el menú semanal nos ahorra dinerito…
Ahora ya no tengo que tirar esas cosas olvidadas en el fondo de la despensa o el frigorífico, y nunca me encuentro con un montón de ingredientes sueltos que ,por sí mismos, no valen para cocinar nada decente. No se me caducan los productos y el resultado es que compro y consumo, casi exclusivamente, lo único que necesito (todos caemos de vez en cuando en tentaciones que sabemos que no forman parte de nuestras necesidades… y qué bien nos sientan!).
Pero, por qué para los vegetarianos esta medida resulta un “imprescindible” a la hora de conservar la salud y hacer realmente efectivo tu “cambio de hábitos”?
Para empezar, sí es cierto que existen algunos elementos que carne y pescado nos proporcionaban que deberemos “suplir” con otros elementos… pero tranquis! qué nadie se me suba tire al cuello! no se trata de tomar complementos vitamínicos ni hacer uso de cosas raras. Lo único que habremos de tener en cuenta es que debemos hacer un consumo más frecuente de legumbres e investigar algunas nuevas formas e ingredientes. Cuando pensamos en comer más legumbres, todos pensamos en los “pucheros” de toda la vida, pero lo cierto es que las legumbres se pueden consumir como hamburguesas , patés  (rico,rico!) y guisos varios.
A la hora de planificar nuestro menú semanal, debemos contar con un mínimo de 2-3 platos de legumbres semanales.
Deberemos consumir seitán, soja (y sus derivados) o quinoa 1-2 veces por semana. Esto no resulta ningún coste añadido, menos todavía si tenemos en cuenta el precio de la carne en el mercado. Si tu conversión al vegetarianismo es firme, será imprescindible que te acostumbres a preparar tu propio seitán (a partir de harina de gluten), hamburguesas y patés. Esto reducirá notablemente el gasto en la cesta de la compra y no te resultará un gran esfuerzo… pero, deberás acostumbrarte al cambio, ya que ser vegetariano implica un cambio de hábitos a nivel general… deberás mantener una actitud investigadora y rigurosa respecto a lo que comes y siempre, siempre, tendrás que tener activado tu sentido “anti-timos”, porque es frecuente que te acaben seduciendo con productos innecesarios en establecimientos especializados. Si eres vegetariano  no necesitas que en tu vida habitual existan chorizos vegetales hechos con soja, guisos que saben a pincho moruno o productos milagro que te mantienen sano y fresco. Todo esto puedes hacerlo tú solito/a en casa, asistiendo una vez al mes a tu herbolario (yo he localizado una entidad sin ánimo de lucro y prefiero comprar mis productos allí). Para empezar… si eres vegetariano/a, seguramente no te atraerán mucho ciertos sabores “cárnicos”, además piensa que para conseguir este tipo de sabor mediante la soja (o este tipo de ingredientes) se necesitan muchos aromas artificiales. Por ello, yo creo que lo más inteligente es volver a los sabores tradicionales y a recetas de otros países… a base de hortalizas y verduras que se encuentran en cualquier super.
Para complementar, te será muy útil aprender a elaborar hamburguesas (harán las veces de “filete”) de tofu, avena, lentejas, etc. , falafel, patés y diferentes recetas de algas… es ponerse, además asistirás a un proceso de “redescubrimiento” de tu paladar y alimentación cotidiana. Merece la pena!

Aún así, y en momentos de agobio o mucho trabajo… es posible que caigas en precocinados y soluciones rápidas (véase pizzas vegetales a tutiplén, lasañas de verduras o bocatas), por lo tanto, es mejor que planifiques los menús para equilibrar estos “excesos”, que más que serlo, tienen como único inconveniente que no tendrás claro si tu dieta semanal ha sido todo lo equilibrada que debiera. Esto es más importante en aquellas personas que no consumen ni leche (o derivados), ni huevos, ya que deberán estar más pendientes de consumir aminoácidos, vitaminas del grupo B o ácidos grasos omega. Yo recomiendo un puñadito de frutos secos al día, no incrementará mucho el número de calorías ingeridas y te proporcionará nutrientes importantes.
Para las personas “no-vegetarianas”, o las cercanas a esta opción , el siguiente mensaje; Planificar vuestros menús os ayudará a ahorrar (y mucho) en tiempos de crisis, y no sólo eso, será la puerta de entrada a una mayor variedad en vuestros menús. Pronto os daréis cuenta de que repetimos siempre  las mismas fórmulas, pero al verlo “por escrito” se nos encenderá un nuevo sentimiento de búsqueda de nuevas recetas y productos con los que deleitarnos, nosotros mismos, a familiares y amigos.
Dejad a un lado la pereza inicial de hacer constar los menús por escrito, ya que son muchos más los beneficios de hacerlo que la comodidad de continuar en la inercia de siempre.
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Complementos vegetarianismo 1

Este “post” está dedicado a todos aquellos compis “vegetas” que os iniciáis en el mundillo o a los que queréis saber más… El proceso de “formación” no acaba nunca porque hay muchos productos que no se publicitan y resultan formidables maneras de conservar la salud, vivir bien a gusto e incluso mantenernos más jóvenes. Eso, por no hablar de la importante reducción en el uso de fármacos,  que logramos sustituir por productos totalmente naturales.
Seitán “la carne vegetal” : De ahí podemos adquirir una gran parte de proteínas de origen vegetal. El seitán se elabora y está formado principalmente por gluten de trigo, por lo que no sería apto para celíacos. Si lo compráis directamente, tiene un aspecto marrón y lo hay en filetes, pincho moruno, ya guisado, etc.  Yo lo hago en casita, compro el gluten, lo amaso y a la olla a presión. Si queréis más información…
Tofu o “queso de soja”: Conocidísimo derivado de la soja. Se compra hecho o se puede hacer en casa con la “Sojamatic”. Al ser derivado de la soja el aporte proteíco es bastante interesante. En el mercado hay gran oferta de “tofus” ; natural, finas hierbas, ahumado,etc. Si lo comes sólo te parecerá bastante insípido, yo lo utilizo para hacer patés vegetales y para la boloñesa.
Soja texturizada : En cuanto la descubráis no podréis prescindir de ella. La hay “gruesa” y “fina” y tiene el mismo aspecto que la “carne picada”. Nos sirve para hacer lasaña, pasta boloñesa y rellenar diferentes hortalizas. Sabe pelín a soja, pero cuanto más la remojeis (remojo previo en agua caliente) y empapéis en salsitas , más sabrosa queda. Si queréis dar el palo a amigos y conocidos “carnívoros”, hacedles un platito de espaghetti a la boloñesa…con “carne de pollo”, ni se darán cuenta!
Quinoa o “quinua”: Se trata de un cereal andino con muchísimas propiedades nutricionales. La más importante para los “vegetas”, es que nos aporta gran cantidad de proteína, aminoácidos (en especial un tipo de aminoácido sintetizado que solamente se encuentra en la carne de animal), vitaminas B (familia muy necesaria) y mucho más hierro y minerales que el resto de cereales (como arroz, trigo u otros). Se prepara como los arroces, además podéis utilizarla para hacer tortillas…quedan de muerte!. No contiene gluten.
Algas : Las algas son todo un mundo. Las hay muy diferentes y su sabor también cambia bastante. Aportan gran cantidad de minerales, por lo que son interesantes como complemento, en dietas vegetarianas y también carnívoras. Yo utilizo alga kombu en los guisos de legumbres (después de la cocción se desecha), nori para el sushi, hiziki y  e espaguetti de mar para hacer fideuá o tempura, etc. 3252_70586459298_70585564298_1542003_1958727_nPara quien no haya comido previamente algas, es mejor comenzar con las de sabor más suave, como la hiziki.
Con esto no hemos acabado… hay otros productos muy útiles para complementar la dieta vegetariana, mantenernos sanos y demostrar a la gente que somos personas responsables con nuestra salud.