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Ideas para una vida más ecológica I

En estos tiempos calurosos, en los que ni apetece ponerse a escribir… este blog parece igual de sofocado y ocioso que su dueña. Para quitarme estas telarañas he decidido escribir ese post que la gente demanda a gritos, pero que nunca decido escribir.
Cómo podemos ser más ecológicos sin que esto resulte una gran carga extra en nuestras ya bastante apretadas agendas y sin gastar grandes cantidades de dinero??? Ecología práctica para tiempos de crisis.
Las tres “R”: Un principio de aplicación muy sencilla que debemos seguir en este orden; primero, REDUCIR, esto solo nos tomará unos minutos más en el supermercado. Debemos elegir aquellos productos que no tienen un doble envasado superfluo y que no afecta en nada a la calidad del producto final. Un buen ejemplo son las cajas de galletas, cuya misma marca, comercializa con caja de cartón (innecesaria) y en paquetes ya sueltos. Otra buena idea es recurrir a paquetes de cantidades familiares (si nos resulta asequible en nuestro día a día y no resulta acabar tirando la mitad del producto) o reducir desde la base, es decir, llevar nuestra lista de la compra hecha,  y respetarla. La segunda de nuestras “R” es REUTILIZAR; esto es aplicable a envases de comida a domicilio que puedan servirnos como tupper, a ropa que hemos desechado con la que podemos fabricarnos nuevos objetos (de camiseta a bolso, por ejemplo), ropa de amigas/os que solo se han puesto un par de veces y un largo etcétera. Por último, no debemos olvidarnos de separar para RECICLAR, es muy importante y además, si todo el mundo lo hiciese, resultaría un nicho de empleo muy importante en todos los países. Para los escépticos y mal informados que piensan que todo esto es tongo, una recomendación… el documental de REC “Reciclarse o morir”, antes de empezar a decirme aquello de “Si al final lo juntan todo!!!”
Compras responsables: Esto nos tomará un poco más de tiempo al principio, pero finalmente será un hábito tan mecanizado que haréis la compra mucho más rápido que toda esa gente que no lleva lista alguna y simplemente merodea por las estanterías. Pero, ¿en qué debemos fijarnos?. Lo primero se ha expuesto en el primer punto; en el envase. Cuanto menos embalaje mejor. Además, siempre será mejor comprar a granel y así elegiremos qué piezas nos llevamos a casa.
En segundo lugar, cuidado con la “MOCHILA ECOLÓGICA”, es decir, debemos elegir aquellos productos que vengan cargados con la menor mochila posible de residuos;  desde su producción, incluyendo su siembra, transporte, embalaje, etc. con el fin de causar menores perjuicios por la misma cantidad de alimentos, y que en general, incluye también mayor calidad. Un consejo práctico sería comprar productos frescos que procedan de los lugares más cercanos a su lugar de consumo y/o  consumir  productos “en temporada”, ya que determinados “caprichos culinarios” no solamente salen caros al bolsillo sino que también afectan a nuestro medioambiente. Nada de fresas en cualquier momento del año!!! Saldrás ganando, cocinarás nuevos productos,  ajustándote a los ciclos naturales,  y aprovecharás los alimentos en su punto óptimo de maduración y sabor.
Otras recomendaciones que puedes seguir en el super son; tener presente la lista roja y verde de Greenpeace con el fin de tener presentes qué marcas llevan transgénicos y cuáles no. Una pista, las marcas blancas suelen estar libres de transgénicos pero con las “marcas” hay que mirar con lupa. Permanecer informado respecto a qué marcas son más respetuosas con el medioambiente o cuáles promocionan valores de igualdad y responsabilidad de consumo, suelen coincidir, por qué será???
Utiliza bolsas reutilizables. No cuesta nada recuperar esta vieja costumbre establecida cuando los super no regalaban bolsas a “tutiplén” en todas y cada una de las compras. Además, en el Mediterráneo no estamos precisamente sobrados de tortugas… y qué tiene eso que ver? Pues resulta que nuestras bolsas de plástico van a parar, en su mayoría, al mar, donde son confundidas con medusas provocando asfixia a sus depredadoras naturales, las tortuguitas de mar. Una buena alternativa son las bolsas ultra-plegables que Natura comercializa… en mi casa hace una añito que las venimos usando y están tan bonitas como el primer día. Son resistentes y darán alegría y color a tus compras semanales.
Bebe el agua del grifo!!! Y si quieres cambiar su sabor utiliza jarras con filtro de carbono… Os sorprenderá saber que el agua corriente pasa por varios controles, incluso diariamente, mientras que el agua embotellada no posee tantas garantías; es analizada antes de su embotellamiento y, según parece, en algún momento de su distribución… pero no posee controles suficientes en cuanto a la influencia que el PET (plástico con el que se envasa) tiene en el producto final. Las últimas noticias apuntan a una correlación entre el cáncer de tiroides y la contaminación de plásticos PET en aguas y alimentos. Ya habréis leido por todas partes aquello de no calentar la comida directamente del tupper al microondas,  por el mismo motivo.
Eso por no hablar de los derechos de explotación de aguas que se adjudican marcas como Pepsi o Nestlè, son muchos los pueblos afectados por estas empresas que colonizan manantiales que nos pertenecen a todos.
Mi última reflexión al respecto gira en torno a la siguiente cuestión; os habéis parado a pensar en cuántos países no poseen el privilegio de abrir el grifo y que por el mismo salga agua potable y controlada? Disfrutemos de este servicio y demandemos informes sobre sus controles a los ayuntamientos!!!
El reclamo de las marcas es vendernos agua más pura, pero está demostrado que Aquafina comercializa agua del grifo por la cual pagamos muchas veces más su valor, ya de por si especulativo! Apúntate a la moda de las botellas “rellenables” de acero, ya es la última moda, lo más “cool” en la gran manzana!!!
Si queréis ampliar información , os recomiendo el docu “Enroscados: La Batalla del Agua”
Los “lunes vegetarianos” ( los martes, los miércoles, etc.). El día que a cada uno le venga bien. Mucha gente no está dispuesta a hacer el sacrificio de cambiar por completo su dieta para cuidar al planeta. Sin embargo el hecho de que uno o dos días a la semana prescindiesemos de una dieta cárnica,  reduciría de manera importante la cantidad de residuos y gastos que este sector empresarial produce.
El ideólogo de esta iniciativa no es otro que Paul McCartney. El músico nos propone un cambio sostenible, yo os propongo una forma de cambiar y descubrir nuevos sabores que aumentarán notablemente vuestra calidad de vida. Además, hoy en día son muchos los blogs que ofrecen mil ideas para vuestros “lunes vegetarianos”… probad!
Algunos blogs que debéis conocer:
http://www.forovegetariano.org
http://eldelantalverde.wordpress.com
http://cocinaveganesa.wordpress.com
Hay muchos más!!! Cuestión de investigar según vuestros gustos y preferencias…
Utilizad productos químicos (higiene del hogar, personal, belleza) más respetuosos con el medio. Pronto dedicaré un post íntegro a trucos y productos que os ayudarán a cuidar, además,  vuestro bolsillo.
Pasad más tiempo haciendo actividades al aire libre. Poco importa que sean actividades deportivas, lúdicas…simplemente pasear, leer un libro bajo un gran árbol o disfrutar tiempo conjunto con pareja o amigos. Cuanto más en comunión con el medioambiente estéis, con más fuerza y raciocinio lo cuidaréis… ya que, nos da tanto sin pedir nada a cambio!     .
Y con esto y un bizcocho…mmm! es la hora de la merienda! Hasta la próxima entrega…
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Nos salvará de la catástrofe la Cumbre de Copenhague?

Me he decidido a escribir este post harta de anuncios y noticias  proclamando que la “Cumbre de Copenhague” será la única medida para librarnos de un desastre medioambiental. Artistas, deportistas, cocineros de renombre (…) entre otros, se han sumado a una campaña que, como poco, me parece bastante ridícula si no se suma a otras medidas. No seré yo la que me ponga en contra de que los políticos reflexionen y hagan algo por salvar nuestro planeta “el de todos”, al fin y al cabo para eso les “pagamos”. Pero me parece ingenuo el pensar que un evento concreto, como en su día lo fue el “Protocolo de Kioto” (cuyos resultados están siendo bastante nefastos)  va a parar un proceso que continua adelante cada día con más fuerza.
Mientras en Copenhague se reunen políticos y especialistas, me gustaría que trascendiese (por ejemplo) el tipo de menú del que van a disfrutar… porque puestos a ser coherentes debería de ser vegetariano para así reducir la “huella ecológica”, asisten a diversos eventos e intentan ponerse de acuerdo sobre cosas bastante obvias, como que no podemos seguir contaminando al ritmo al que lo estamos haciendo, un iceberg de 19km. por 8 de ancho navega rumbo hacia Australia… para algunos un hecho de lo más normal!
Pero, tranquilos! los expertos y meteorólogos nos han tranquilizado diciéndonos que se desintegrará antes de llegar al continente australiano, qué alivio! Deberíais haber visto mi cara ayer cuando me enteré de que  el iceberg es tan grande que lleva encima a toda una colonia de pingüinos. Me imagino que los pobres animalitos seguirán juntos su viaje hasta que el iceberg comience a derretirse dejando a cada uno de ellos en una “parada”del Océano Pacífico. Al fin y al cabo, supongo que habrá pingüinos de sobra, no como los osos polares!  Así, los vemos repartidos en zoos y oceanográficos de todo el mundo.
No obstante, el mensaje central que me gustaría transmitir ( a pesar de haberme enrollado de esta manera) es el de que ninguna cumbre ni protocolo nos salvará la vida, ni a nosotros ni a la Tierra. Lo único que puede ponernos a salvo son nuestros hábitos, nuestras actitudes, nuestras ganas de aportar algo positivo en la lucha contra la contaminación y el deterioro medioambiental. El otro día fui al super con mis bolsas reutilizables y la cajera se nos quedó mirando con cara extraña cuando miramos la bolsa de plástico que tenía en la mano (y con la iba a embolsar nuestros productos) como si fuera el “demonio”. Luego, cuando le comenté que nos tendríamos que acostumbrar pronto a un mercado sin bolsas de plástico,  nos dijo literalmente:
-Pues…lo siento chicos, pero yo mientras den bolsas de plástico no pienso utilizar otras… es que tengo dos “nanos” y no estoy para estas cosas…
Pues vaya! Yo conozco a mucha gente que tiene niños y eso no les resulta una excusa para no poner su granito de arena… Me pareció una excusa tan burda que le dije que si tenía niños con más motivo tendría que preocuparse y me contestó que su hija reciclaba mucho. No cogió la idea de que son sus hijos los que disfrutarán o padecerán las consecuencias de sus acciones… pero lo comprendo. Sólo quiero recordaros a todos que antes de “reciclar”, está “reducir”y “reutilizar”… todo aquello que no consumamos producirá residuos cero, por tanto no habrá que reciclar. Si no utilizamos cada año toneladas de bolsas de plástico, no nos encontraremos más tarde con el dilema de qué hacer con ellas.
No me gustaría acabar este post sin poner de manifiesto dos cuestiones:
¿Es la Cumbre de Copenhague una medida más a la hora de poner trabas en el desarrollo emergente de países como Chile en lugar de una medida de control para frenar a los más contaminantes como Estados Unidos o China? Es decir, responde más a estrategias políticas y económicas que medioambientales?
¿Se puede pretender un crecimiento económico e industrial infinito en un planeta que, por definición, es finito y tiene unos límites físicos a los que nos estamos aproximando peligrosamente?