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Una esfinge colibrí en mi jardín!

Como ya sabéis, uno de los motivos de la creación de este blog es la de difundir e informar sobre pequeñas cosas que, además de ayudar al medioambiente, nos hacen disfrutar más de nuestras vidas. Lo primero, deciros que ha comenzado la primavera… y a pesar de que el clima no ayuda, se pueden observar nuevos brotes y flores silvestres. Para mi la primavera tiene un gran significado a nivel personal, pero también simboliza el inicio de un nuevo ciclo de vida en nuestro ecosistema y en el propio organismo.
Uno de los consejos ecológicos que hemos adoptado hace ya un par de años (madre mía!… cómo pasa el tiempo!) es el de crear un jardincito en nuestro balcón, y a pesar de que al principio nuestras plantitas eran pequeñajas e incluso rebajadas por estar un poco “chuchurrías”… poco a poco, con tiempo, dedicación y mucho amor, hemos logrado un ecosistema equilibrado en el que nos visitan mariposas, escarabajos y pajaritos todos los días. La verdad es que la calidad de vida mejora cuando sales a tu pequeño balcón en primavera y lo ves cubierto de margaritas, clavelinas, aromática lavanda, salvia… pero, aún más cuando ves que se convierte en rincón de descanso para pájaros y hogar de gusanitos y mariquitas…
Cuál no sería nuestra sorpresa cuando la primavera pasada descubrimos a un nuevo visitante en nuestro jardín! Al principio pensábamos que se trataba de un insecto extraño o de un colibrí… finalmente se trataba de una especie de mariposa llamada colibrí-esfinge o esfinge-colibrí. Isabel la identificó, Susana la amadrinó y le puso nombre,”Piticli”,  y nosotros difundimos su foto por redes sociales y nos aproximamos cada día más a ella, hasta que ya no resultábamos ninguna amenaza.
Nos permitía acercarnos y observar su labor de “libación” de nuestra lavanda ecológica, con esa especie de “tubito”… es un animal muy  simpático! Y lo cierto es que en todo es como un colibrí (en lo que se refiere a su aspecto) , salvo que no lo es… mueve la alas a toda velocidad y se mantiene suspendido en el aire como un “autogiro”, tiene el mismo tamaño y unos colores muy chulos.
Por eso, ahora que comienza un nuevo ciclo estacional os animamos a emprender vuestros propios jardines. Llenos de flores o de hierbas aromáticas, de tomatitos cherry o aloes. Seguro que pronto os sentiréis reconfortados y acompañados por nuevos seres vivos a los que ofrecereis un lugar de descanso en medio de la ciudad o un hogar plagado de distintas especies vegetales.
Será vuestro lugar zen y parte de vuestra cocina…
Por cierto! Las fotos son de Piticli… y de nuestro jardín! A qué mola?