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La hora del Planeta

No lo olvidéis!!!! Hoy es la “hora del Planeta” !!! Este sábado 27 de marzo de 2010, de 20:30 a 21:30 millones de personas apagarán las “luces” en símbolo de su lucha contra el cambio climático en 6000 ciudades del mundo… Colabora! Es un buen momento para recuperar el romanticismo de las velas! En la calle, en casa o en tu balcón aprovecha para conversar y sentirte un poquito más libre…

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El tejido mismo de la naturaleza se rompe

Hola chicas/ os!!! Aquí estoy dando guerra otra vez… Hoy vengo dispuesta a contaros un poquito sobre el origen de este blog, como idea, porque al final, como muchas cosas en la vida, esto ha acabado siendo un “sindiós” de temas mezclados, eso sí, con mucha ilusión y cariño.
Pues, la idea de este blog surgió de un proyecto previo, que todavía conservo aunque un poco abandonadillo. Hace cosa de un   año, o algo más (tenía razón esa gente que me decía que a partir de una edad los años pasan y ni te enteras) empecé a llevar un diario ecológico en el que iba escribiendo,  dibujando y siguiendo un proyecto plástico en el que registraba, de un modo u otro,  todas aquellas cosas que había comenzado a poner en marcha   para mejorar el estado ambiental del planeta; al principio las cosas típicas, como cambiar las bombillas por otras de ahorro, crear un pequeño   jardín en el balcón, plantar un árbol o ir en   bici a trabajar y más tarde, haciendo un listado de cosas pendientes o que no debía olvidar. Pronto   surgió  la ilusión de crear   un  blog que reflejase este “cuaderno de bitácora”… sin embargo, acabó surgiendo el Uyquecosas.
La verdad es que el resultado, aunque un poco “barulleiro” y discontínuo, me tiene contenta, sobre todo cuando veo que diariamente  hacéis búsquedas relacionadas con los temas por los que el blog nació; desarrollo sostenible, medioambiente, vegetarianismo (etc.) . Así que me gustaría retomar un poquito del espíritu que le hizo nacer e intentaré colgar pequeñas reseñas, documentos gráficos o recomendar materiales que me hayan ayudado, como parte de la filosofía de compartir “sabidurías adquiridas”.
En esta entrada, me gustaría llamar vuestra atención acerca de la serie de documentales “Planeta Tierra ; Planet Earth” de la BBC, material resultante del proyecto de la película “Planeta Tierra”, por su planteamiento interesante y bello.
En el documental “Salvando especies” se plantean varios dilemas al respecto del funcionamiento y planes de futuro de las asociaciones conservacionistas.
Uno de los dilemas más importantes a la hora de continuar dicha labor es la de si tiene algún sentido continuar trabajando cuando existen seres humanos sufriendo y muriendo cada día. La respuesta es sí, pero si queremos continuar protegiendo y preservando los espacios naturales de nuestro planeta, hemos de abordar también aspectos relacionados con la pobreza máxima que padece más de la mitad de la población mundial. De esta manera podremos hacer partícipes en los planes de defensa y protección a esas tribus y pueblos para los que esas reservas naturales son su hogar, quiénes mejor que ellos para saber qué camino seguir? Sin embargo, la pobreza y explotación a la que están sometidos no hacen posible que así sea.
Otro punto de interés es el de qué especies deben de ser las prioritarias a la hora de “invertir”, está bastante claro que no se podrá salvar a todas. Lo cierto es que esto es un aspecto complicado en el que influye el márketing y carisma de ciertas especies como el oso panda o polar. Es cierto que mucha más gente se ha interesado por el conservacionismo a través de simpáticas mascotas, grandes mamíferos o aquellos animales que para nosotros siguen representando un mundo salvaje, lleno de encanto, como pueden ser tigres, leones, panteras etc.
Sin embargo, los expertos afirman que seres como  los insectos y  anfíbios, que desaparecen de manera alarmante, son parte fundamental del tejido de la Tierra,  aunque representen el lado menos atractivo y emocional. Se calcula que se están perdiendo al menos un 50% de las ranas del planeta, la mitad de las selvas, la mitad de las superficies pantanosas y la mitad de los pastos.
Sea como fuere, una cosa es clara. Antes os escribía que SI merece la pena luchar por las especies en extinción a pesar de problemas emergentes de mayor urgencia. Por qué esta lucha no debe dejarse a un lado? Os contestaré con un frase de este mismo documental, bella y cierta, ya que animales , vegetales y personas  formamos parte del mismo planeta, y queramos o no mantenemos una dependencia mutua que no podemos analizar cada día,  pero que existe.
Debemos seguir luchando porque cada vez que perdemos una especie, no desaparece un tipo de rana o de ciempiés y punto…  “si perdemos una especie el impacto no será muy grande, pero si seguimos perdiendo especies una tras otra, lo que ocurre es que el tejido mismo de la naturaleza se rompe y esas roturas tendrán consecuencias muy negativas para los humanos que habitan el planeta” M.A. Sanjayan (Director Científico de The Nature Conservancy)

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Nos salvará de la catástrofe la Cumbre de Copenhague?

Me he decidido a escribir este post harta de anuncios y noticias  proclamando que la “Cumbre de Copenhague” será la única medida para librarnos de un desastre medioambiental. Artistas, deportistas, cocineros de renombre (…) entre otros, se han sumado a una campaña que, como poco, me parece bastante ridícula si no se suma a otras medidas. No seré yo la que me ponga en contra de que los políticos reflexionen y hagan algo por salvar nuestro planeta “el de todos”, al fin y al cabo para eso les “pagamos”. Pero me parece ingenuo el pensar que un evento concreto, como en su día lo fue el “Protocolo de Kioto” (cuyos resultados están siendo bastante nefastos)  va a parar un proceso que continua adelante cada día con más fuerza.
Mientras en Copenhague se reunen políticos y especialistas, me gustaría que trascendiese (por ejemplo) el tipo de menú del que van a disfrutar… porque puestos a ser coherentes debería de ser vegetariano para así reducir la “huella ecológica”, asisten a diversos eventos e intentan ponerse de acuerdo sobre cosas bastante obvias, como que no podemos seguir contaminando al ritmo al que lo estamos haciendo, un iceberg de 19km. por 8 de ancho navega rumbo hacia Australia… para algunos un hecho de lo más normal!
Pero, tranquilos! los expertos y meteorólogos nos han tranquilizado diciéndonos que se desintegrará antes de llegar al continente australiano, qué alivio! Deberíais haber visto mi cara ayer cuando me enteré de que  el iceberg es tan grande que lleva encima a toda una colonia de pingüinos. Me imagino que los pobres animalitos seguirán juntos su viaje hasta que el iceberg comience a derretirse dejando a cada uno de ellos en una “parada”del Océano Pacífico. Al fin y al cabo, supongo que habrá pingüinos de sobra, no como los osos polares!  Así, los vemos repartidos en zoos y oceanográficos de todo el mundo.
No obstante, el mensaje central que me gustaría transmitir ( a pesar de haberme enrollado de esta manera) es el de que ninguna cumbre ni protocolo nos salvará la vida, ni a nosotros ni a la Tierra. Lo único que puede ponernos a salvo son nuestros hábitos, nuestras actitudes, nuestras ganas de aportar algo positivo en la lucha contra la contaminación y el deterioro medioambiental. El otro día fui al super con mis bolsas reutilizables y la cajera se nos quedó mirando con cara extraña cuando miramos la bolsa de plástico que tenía en la mano (y con la iba a embolsar nuestros productos) como si fuera el “demonio”. Luego, cuando le comenté que nos tendríamos que acostumbrar pronto a un mercado sin bolsas de plástico,  nos dijo literalmente:
-Pues…lo siento chicos, pero yo mientras den bolsas de plástico no pienso utilizar otras… es que tengo dos “nanos” y no estoy para estas cosas…
Pues vaya! Yo conozco a mucha gente que tiene niños y eso no les resulta una excusa para no poner su granito de arena… Me pareció una excusa tan burda que le dije que si tenía niños con más motivo tendría que preocuparse y me contestó que su hija reciclaba mucho. No cogió la idea de que son sus hijos los que disfrutarán o padecerán las consecuencias de sus acciones… pero lo comprendo. Sólo quiero recordaros a todos que antes de “reciclar”, está “reducir”y “reutilizar”… todo aquello que no consumamos producirá residuos cero, por tanto no habrá que reciclar. Si no utilizamos cada año toneladas de bolsas de plástico, no nos encontraremos más tarde con el dilema de qué hacer con ellas.
No me gustaría acabar este post sin poner de manifiesto dos cuestiones:
¿Es la Cumbre de Copenhague una medida más a la hora de poner trabas en el desarrollo emergente de países como Chile en lugar de una medida de control para frenar a los más contaminantes como Estados Unidos o China? Es decir, responde más a estrategias políticas y económicas que medioambientales?
¿Se puede pretender un crecimiento económico e industrial infinito en un planeta que, por definición, es finito y tiene unos límites físicos a los que nos estamos aproximando peligrosamente?