Pobre patito lindo

Lo primero que debo hacer si quiero ser justa con aquellos que visitan mi blog, es avisaros de que este  post puede dañar vuestra sensibilidad, aunque trata de una verdad desagradable que todo el mundo debería conocer y así poder evitar en todo caso.
Este post trata sobre la elaboración de un producto muy utilizado en alta cocina y cada vez más normalizado en recetas para navidad u otras celebraciones; el Foie.
Lo que alguna gente no sabrá, es que este “manjar” se produce a partir de hígados enfermos de pato u oca… y por supuesto, al existir una fuerte industria en torno a este producto, sobre todo en Francia, no podemos esperar a que aparezca algún ave enferma para elaborarlo.
Por tanto, la producción de foie es una industria de dolor y padecimiento para estos animales. Para conseguir que un hígado de pato enferme, el procedimiento a seguir es la “sobrealimentación”. Esto en la realidad quiere decir, alimentar a los patos varias veces al día, haciéndoles tragar gran cantidad de grano a través de tubos metálicos de 20-30 cm hasta su estómago. De este modo, el hígado del animal va creciendo hasta ser 10 veces más grande de lo normal.

Si el hígado de un pato/oca sano debe pesar 50g. , los utilizados para elaborar foie pesan no menos de 300g.
Sin embargo, no solo la consecuencia de este abuso es un padecimiento para el animal. Tras cada sesión de “sobrealimentación” el ave padece crisis en las que tiene problemas graves para respirar, diarreas y, yo supongo que una gran angustia. Solamente tendremos que imaginar cómo nos sentiríamos si alguien hiciese eso con nosotros a modo de tortura. Y bueno, es posible que los pobres animales que pasan por esto no tengan el mismo modo de razonar que los humanos… tal vez no reflexionen sobre el porqué de todo lo que les está pasando, ni tengan sentimientos de venganza. Pero tienen lo que más debería importarnos a la hora de detener esta industria, la capacidad de sufrir.
Además, si el animal intenta librarse del tubo, bien de manera voluntaria tirando hacia atrás, como involuntaria a través de espasmos gastroesofágicos, suele herirse con el tubo, provocándole grandes heridas e infecciones.
Y para poder llevar a cabo este proceso, el animal deberá estar enclaustrado…lo cual significa vivir en una pequeña jaula durante toda su existencia, lo que le provocará destrozos y roturas graves en sus patitas de palmípedo (innatamente preparadas para su vida vinculada al agua). Además, es frecuente que les corten sus picos sin ningún cuidado ni anestesia.
Bueno, como podeis imaginaros el final para estos animales no es nada grato. Les envían a los mataderos antes de que la “sobrealimentación” les remate. Allí los electrocutan y todo acaba para ellos, sin embargo es hora de recoger el fruto de este proceso. Durante el transporte y manipulación es frecuente que sufran golpes y fracturas, y suelen llegar a los mataderos ya agonizantes y en condiciones lastimosas.
Además existe “discriminación” de género. Las hembras son sacrificadas jóvenes, no padeciendo la tortura, ya que su hígado tiene mayor número de venas,no resultando apto para la elaboración del foie.
La primera vez que descubrí todo este proceso me quedé horrorizada y me sentí en la obligación de informar a más gente sobre este proceso propio de la Alemania nazi o regímenes totalitarios.
Treinta millones de animales por año son sacrificados para hacer foie…sufrimiento intolerable para unos y placer injustificado para otros.
Pero por qué a estas alturas y en pleno siglo XXI seguimos manteniendo este tipo de prácticas bárbaras? . Lo primero es decir que existen leyes a las que se permite “manga ancha” para poder seguir obteniendo niveles de beneficio.
Lo segundo que deberíamos de tener en cuenta es el término “especismo”, utilizado al mismo nivel  de “racismo”, “machismo” u otros. La supremacía de una especie sobre las demás ( por muy inferiores que nos resulten las demás desde nuestra perspectiva antropocéntrica) tiene como consecuencias directas  el uso y abuso injustificado de animales en la industria alimentaria (prácticas de estabulación inhumanas), textil (uso de pieles), médico ( no me refiero precisamente a experimentos que ayuden en la investigación contra el cáncer) y laboratorios químicos (pinturas, cosméticos,etc.). Este tema lo ampliaré y concretaré cuando acabe el libro “Liberación Animal” de Peter Singer.
Sin embargo, y cada vez que utilizamos la vida de otro ser vivo a nuestro servicio, debemos pensar en si resulta de verdad imprescindible y , en el caso de serlo, permanecer informados sobre los procesos de producción de los derivados animales de los que hacemos uso. ¿Estamos provocando un sufrimiento injustificado? ¿Podríamos reclamar métodos más respetuosos y que provocasen menos dolor?
Mientras todo esto  ocurre cada día en  Francia y Hungría… nuestros cocineros más  internacionales siguen  promocionando el uso  del foie en la  restauración y en las  cocinas de nuestros  hogares.Es  esto es digno  de  alabar???
Pensáoslo bien… os  provocará algún remordimiento utilizar este producto? La alternativa en el post anterior, a comer hummus y otros deliciosos untables, enseñad el respeto desde vuestras mesas! No al sufrimiento animal innecesario!!!
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11 comentarios en “Pobre patito lindo

  1. jodeeerr!!! no tenía ni idea …. qué asco….que hijos de puta somos los humanos!!!! no entiendo que haya personas capaces de lucrarse mediante torturas y dolor ajenos (hay gente que debe de pensar que los animales son como las piedras, que no sufren…)…en fin… muchas ganas de vomitar …. biquiños
    PD. me temo que se acabó el paté en mi vida….

  2. Weno, menos mal que ha valido de algo mi entrada pq alguna gente me ha comentado que ya conocían la historia… aunque no por esto dejaré yo de dedicarle una parte del blog, aunque sea para quejarme de los cocineros que usan el foie a diestro y siniestro!

    Siento el daño colateral de las náuseas… Un abrazo grande neni!

  3. Pingback: Pobre patito lindo

  4. Pues bien rico que esta el foie-gras, aunque un poco caro. Todas las navidades me como un bloque de higado de pato y lo disfruto enormemente. Y si los cocineros lo usan sera porque es un placer para el paladar. Aunque algunos solo merecen comer mortadela y pan zonzo. Saludos.

  5. Ya veo el grado de sensibilidad que te despierta el tema amiga/o Pragma… Enhorabuena, sigue cultivándote!!!

    Por cierto, no soy consumidora de mortadela…

  6. El problema yo creo que no está en ese alimento, que se ha comido históricamente, sino en la actual manera de producción y en el puto sistema en el que todo hay que producirlo en mayor medida y con menor coste (para el empresario).

    Me explico: El paté de hígado de pato se lleva comiendo desde toda la vida, pero se hacía con patos en buen estado, de los cuales se comían prácticamente todo, incluido su hígado como paté. El problema llega cuando una industria se pone a fabricar masivamente el paté. Cuando decide que es posible producir más paté por hígado, y sobrealimenta a los patos.

    Y aquí volvemos a lo de siempre: Por una parte, mucha gente no va a renunciar a su pate, sudándosela de donde se saque (creo que Pragma sabe de esto, aunque su nick más que pragma deberia ser igno), y por otra, la gente que lo sepa pensará que si es para su bien, no importa sobreexplotar al planeta o a sus especies, que cuando se acabe ya comerán o se harán abrigos con las pieles de otras especies.

    Entonces, las vías de actuación que tenemos creo que son, sobre todo, dos: Informar, informar mucho (a la gente con conciencia quizás les haga cambiar de actitud) y proponer en el mercado otras propuestas ecológicas (no es malo matar a un pato para comer. Lo malo es hacerle sufrir durante toda su vida para ello) con mucho más respeto en su elaboración por la calidad de vida de dicho animal.

  7. Gracias por tu colaboración Kike!

    Comparto tu opinión sobre los sistemas de producción y cómo nos acaban tiranizando, a consumidores y ecosistemas varios.

    Quizás no esté del todo de acuerdo en la necesidad o la sostenibilidad del uso de algunos productos. Por ejemplo, los “hombres de las cavernas” utilizaban las pieles de los animales que cazaban para abrigarse… pero, la historia ha seguido avanzando y gracias al algodón o a la seda el mercado cambió. Hoy por hoy las pieles se conservan como símbolo de status, hasta tal punto que las señoras o señoritas que los utilizan los llevan incluso en verano! Y esto, no es necesario… es un capricho bastante absurdo que si relativizamos no tiene ningún sentido, no?

    Weno, tú ya sabes que no estamos siempre de acuerdo en todo….jejeje, lo importante es que cada uno aporte cosas nuevas al otro. Mejórate y a ver si nos vemos! Saludito. Graciñas

  8. No, si en el caso de las pieles estamos totalmente de acuerdo, espero que no se me hubiese malinterpretado. Los abrigos con pieles de animales son para mí una salvajada, salvo que se den dos circunstancias a la vez: Que tradicionalmente esta piel sea el único método de abrigo de esa tribu o etnia humana (esquimales, por ejemplo), y que se aprovechen muchas más partes del animal aparte de la piel. En el restos de casos, como dice la camiseta de Sus, ¡Las pieles para las zorras!

  9. Jajaja… me voy a tener que pillar una camiseta de esas, aunque yo soy más cursi y me mola aquella típica de la foquita que decía algo así ” Tu madre tiene abrigo de pieles? A la mía se lo arrancaron…”

  10. Estoy de acuerdo con Ziannea.
    Y al Igno-pragma pues eso… que le den… por el foie y !buen provecho!
    Y por cierto, aparte de todo, el foie no es un alimento bueno para la salud así que está bien que los muchos igno-pragmas que hay por el mundo lo consuman.

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